En una escapada de fin de semana con niños nos hemos acercado hasta Llagunes, un pequeño pueblo encantador, para conocer el Refugio Vall de Siarb. Como su nombre bien lo indica, Llagunes se encuentra en el Valle de Siarb en pleno Parque Natural del Alto Pirineo.

 

 

En el centro del pueblo se encuentra la iglesia de San Martín de Llagunes junto a la plaza a la cual se llega por la calle principal y que da la vuelta a la población. Los niños pueden pasear, jugar libre y tranquilamente por sus calles.

 

 

Este lugar es perfecto para disfrutar y conectar con la naturaleza, y respirar aire puro al mismo tiempo que nos permite disfrutar de las actividades deportivas que se pueden realizar en los alrededores.

Desde el Refugio del Valle de Siarb nos propusieron hacer un camino con raquetas de nieve por la pista que llega hasta el Refugio Comas de Rubió. Ellos mismos disponen del material necesario para hacer el paseo en raquetas, una de las actividades más practicadas en invierno.

El camino empieza junto al pueblo de Rubió, el pueblo habitado más alto de Cataluña. Es una pista ancha de 5 km donde poder andar con raquetas y también con esquí de montaña los días de nieve. La dificultad es muy baja por lo que es fácil para los niños.

 

 

De regreso al refugio, ¡qué bien sienta el calor que desprende la chimenea!. Allí nos explican que anteriormente este edificio era la antigua escuela de Llagunes mientras comemos unos deliciosos macarrones vegetales gratinados, especialidad de la casa y nos alojamos en una habitación abuhardillada más que perfecta para el gusto de los niños e ideal para familias numerosas. El desayuno con productos locales es una delicia. También podéis hacer uso de su cocina si se prefiere prepararse uno mismo las comidas.

 

 

Tanto si os juntáis varias familias como, compañeros o parejas, el refugio también dispone de habitaciones para grupos así como habitaciones para dos.

Al día siguiente pudimos descubrir el pueblo jugando a una gymkana y conocer varias curiosidades como el antiguo lavadero o el desague del fregadero que salía directamente de la casa. Las fichas de la gymkana os las dejan en el refugio.

 

 

También aprovechamos la mañana haciendo un camino con salida desde el mismo pueblo, Itinerario de las Fuentes, hasta llegar a un pequeño puente y unos campos inmaculados recubiertos de nieve recién caída.

 

 

Aunque visitamos un pequeño museo en el mismo refugio Vall de Siarb, nos quedó pendiente visitar los restos del despoblado medieval así com los búnkeres testimonios del pasado. Queda apuntado para el verano.

 

 

Sin duda un lugar para pasar un fin de semana tranquilo, disfrutando en familia de la naturaleza y la tranquilidad de poder jugar libremente al aire libre.

Gracias al Refugio Vall de Siarb por hacer que las niñas lo pasaran genial y hacernos descubrir un lugar encantador.